¡El auto que nadie recuerda! ¡Conoce el Consulier GTP, un superdeportivo estadounidense de los 80!

Descubre el Consulier GTP, el superdeportivo americano de los 80 que desafió a Ferrari con su chasis revolucionario. Análisis exclusivo.

¡El auto que nadie recuerda! ¡Conoce el Consulier GTP, un superdeportivo estadounidense de los 80!

🔄 Última actualización: 5 de enero de 2026

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Consulier GTP: El superdeportivo americano olvidado de los años 80

En el panorama de los superdeportivos de la década de 1980, dominado por marcas europeas e italianas en particular, emergió un proyecto audaz desde Estados Unidos: el Consulier GTP. Creado por el empresario e ingeniero Warren Mosler, este vehículo representó un enfoque radical centrado en la ligereza y la eficiencia, desafiando las convenciones establecidas por Ferrari, Lamborghini o Porsche. A diferencia de sus contemporáneos, el GTP no buscaba impresionar con motores de 12 cilindros o líneas esculturales, sino con un chasis revolucionario y un peso ridículamente bajo para su categoría.

Este análisis técnico profundiza en las características, la filosofía de diseño y el legado del Consulier GTP, un automóvil que, a pesar de su escaso éxito comercial, merece un lugar en la historia por su ingenio y su enfoque experimental. Integramos imágenes exclusivas para documentar su peculiar estética y componentes.

Lateral Consulier GTP 1988 Blanco
Vista lateral del Consulier GTP, mostrando su perfil alto y líneas angulosas características de finales de los 80.

Contexto histórico y filosofía de Mosler

Warren Mosler, más conocido posteriormente por la marca de superdeportivos que llevaría su apellido, fundó Consulier Industries a mediados de los 80 con el objetivo claro de construir el automóvil de producción más rápido posible en circuito, priorizando la relación potencia-peso y la aerodinámica sobre la potencia bruta. La filosofía se resumía en una frase: "Menos peso es mejor que más potencia". Este principio era radical en una era donde el prestigio se medía en centímetros cúbicos y cilindros.

El GTP, presentado en 1985, fue el vehículo que materializó esta idea. Su desarrollo coincidió con el auge de los materiales compuestos en la industria aeroespacial y de competición. Mosler y su equipo decidieron emplear estos materiales de manera extensiva en un automóvil de calle, algo prácticamente inédito en la época fuera de la Fórmula 1 o prototipos de carreras extremadamente costosos.

Diseño y aerodinámica: Función sobre forma

El diseño del Consulier GTP, obra de la firma de diseño Automotive Concepts, es quizás su aspecto más controvertido y reconocible. Lejos de las líneas fluidas y bajas de un Testarossa o un Countach, el GTP presentaba una cabina alta, un parabrisas casi vertical y unas formas angulosas que priorizaban la eficiencia aerodinámica y la visibilidad.

Interior Consulier GTP 1988
Interior funcional del Consulier GTP, con volante deportivo e instrumentación clara. Se aprecian los asientos Recaro.

El coeficiente aerodinámico (Cx) era notablemente bajo para la época, contribuyendo a la estabilidad a altas velocidades y a la eficiencia. Los faros escamoteables y la integración de los pasos de rueda eran detalles que buscaban limpiar el flujo de aire. Sin embargo, la estética resultante fue calificada por muchos como "extraña" o "poco deportiva", un factor que sin duda impactó en su recepción comercial. El diseño interior, como veremos más adelante, seguía la misma línea de funcionalidad absoluta.

Anatomía técnica: El corazón del proyecto

La verdadera revolución del Consulier GTP no estaba a la vista, sino en su estructura. Mosler optó por un enfoque pragmático y eficiente en la selección de componentes mecánicos, combinado con una arquitectura radical.

Chasis y carrocería: La innovación clave

El elemento más destacado del GTP era su monocasco construido en fibra de vidrio, Kevlar y espuma de poliestireno, formando un sándwich estructural. Esta técnica, conocida como "core composite", generaba una estructura extremadamente rígida y ligera. El Kevlar, material usado en chalecos antibalas, aportaba una tenacidad excepcional. El peso total del chasis-cuerpo era de apenas unos cientos de kilogramos.

Esta elección permitió al GTP alcanzar una rigidez torsional excepcional, un parámetro crucial para el manejo preciso, sin el peso penal de una estructura metálica. Fue uno de los primeros automóviles de producción en el mundo en utilizar un monocasco compuesto de manera tan extensiva, allanando el camino para vehículos como el futuro sucesor eléctrico del Audi R8, donde los materiales ligeros son también esenciales para la autonomía.

Motorización: Potencia prestada de Chrysler

En contraste con su chasis vanguardista, el GTP utilizaba un bloque motor proveniente de la producción en masa de Chrysler. Se trataba del conocido motor Chrysler 2.2 L Turbo I de cuatro cilindros en línea y árbol de levas a la cabeza. Este propulsor, equipado con un turbocompresor Garrett, era utilizado en modelos como el Dodge Daytona y la Plymouth Turismo.

Motor Consulier GTP 1988
Compartimento motor del Consulier GTP, mostrando el bloque Chrysler 2.2 L Turbo de cuatro cilindros.

En su aplicación para el Consulier, la potencia era significativamente incrementada. Las especificaciones técnicas detalladas se presentan en la siguiente tabla, contrastando con deportivos de su época.

EspecificaciónConsulier GTPNotas / Contexto
MotorChrysler 2.2 L Turbo I4Bloque de hierro fundido, culata de aleación.
Configuración4 cilindros en línea, turboalimentadoInyección electrónica.
Potencia (SAE net)162 hp (121 kW) @ 5200 rpmVersión inicial. Potencia incrementada en modelos posteriores.
Par motor210 lb-ft (285 Nm) @ 2400 rpmEntrega de par muy baja, ideal para aceleración.
TransmisiónManual de 5 velocidades (A413) o automática de 3 vel.Transmisión derivada de Chrysler.
TracciónTraseraDiferencial de deslizamiento limitado opcional.
Peso en vacío1000 kg (2,200 lb) aprox.Peso clave de su filosofía.
Relación peso/potencia6.17 kg/hp (est.)Excelente para la época.
Aceleración 0-100 km/h5.7 segundos (estimado)Rendimiento competitivo con deportivos europeos.
Velocidad máxima225 km/h (140 mph) aprox.Limitada por aerodinámica y potencia.

Este enfoque de "motor prestado" era similar al utilizado por otros fabricantes de bajo volumen, como Lotus, y permitía reducir costes de desarrollo y garantizar cierta disponibilidad de repuestos. La gestión electrónica era modificada para extraer el máximo rendimiento. A pesar de sus orígenes modestos, el bajo peso del automóvil transformaba su actuación, ofreciendo unas prestaciones que competían con deportivos más prestigiosos y potentes. Esta búsqueda de eficiencia es un principio que hoy vemos en la electrificación, como en el análisis del Hyundai Ioniq 9 2026, donde la gestión de la batería y el peso son críticos.

Interior y equipamiento: La cabina del piloto

El habitáculo del Consulier GTP era espartano y funcional. La instrumentación era analógica y clara, centrada en las revoluciones del motor, la velocidad y las presiones de turbo y aceite. El volante era de tres radios y tamaño reducido, típico de los deportivos de la época.

Un detalle curioso y avanzado para su tiempo era la inclusión de un teléfono integrado en la consola central en algunas versiones LX, un lujo inusual en un automóvil de este carácter. Los asientos, sin embargo, eran un punto fuerte: se trataba de asientos Recaro específicos, que ofrecían un buen soporte lateral y contribuían a la experiencia de conducción deportiva. Los materiales generales (plásticos, alfombras) eran de una calidad aceptable pero no lujosa, priorizando de nuevo la reducción de peso y coste.

Comportamiento en carretera y rendimiento

Gracias a su peso pluma y a su chasis rígido, el Consulier GTP ofrecía una agilidad excepcional. La dirección, no asistida, transmitía mucha información al conductor. La suspensión era independiente en las cuatro ruedas, con muelles helicoidales y barras estabilizadoras, proporcionando un compromiso entre confort y control aceptable para la época.

La frenada, con discos en las cuatro ruedas, era más que suficiente para el ligero automóvil. El punto débil, según algunos reportes de la época, podía ser la fiabilidad a largo plazo del motor turboalimentado bajo estrés continuo y la posible escasez de piezas específicas para la carrocería compuesta. En circuito, el GTP demostró ser tremendamente capaz, llegando a vencer a maquinaria mucho más exótica y cara en carreras del IMSA, lo que validaba la filosofía de Mosler.

Producción, legado y valor actual

La producción del Consulier GTP fue extremadamente limitada. Entre 1985 y 1990, se estima que se ensamblaron entre 80 y 100 unidades, incluyendo prototipos y coches de competición. El precio en su momento rondaba los 60,000 - 70,000 USD, lo que lo situaba en el segmento premium, compitiendo con Porsche 911 y Chevrolet Corvette.

Su falta de éxito comercial se atribuye a varios factores: una estética divisiva, una marca desconocida, una red de ventas y servicio casi inexistente, y la percepción de que utilizaba componentes "económicos" (el motor Chrysler) para un automóvil de alto precio. Sin embargo, su legado es importante. El Consulier GTP fue el precursor directo de los Mosler MT900 y Twinstar de los años 2000, que llevaron la filosofía del chasis compuesto ligero al extremo, y demostró la viabilidad de estas construcciones para automóviles de altas prestaciones. Este espíritu de innovación en materiales y ligereza sigue vivo en los coches más esperados de 2026, donde los composites y la eficiencia son tendencias clave.

Hoy en día, el Consulier GTP es un auto de colección muy raro. Su valor en el mercado de clásicos es difícil de precisar por la poca frecuencia de transacciones, pero un ejemplar en buen estado puede alcanzar cifras superiores a los 70,000 - 100,000 USD, dependiendo de la procedencia y el historial. Es un automóvil apreciado por coleccionistas especializados en rarezas, vehículos americanos poco convencionales y por su importancia histórica en la evolución de los materiales compuestos.

Conclusión: Un experimento necesario

El Consulier GTP no fue un superdeportivo en el sentido tradicional. Fue un experimento de ingeniería que priorizó parámetros objetivos (peso, rigidez, aerodinámica) sobre el subjetivismo del diseño y el sonido del motor. En este sentido, fue un visionario. Su fracaso comercial no opaca su mérito técnico y su lugar como un eslabón fundamental entre los deportivos tradicionales de los 80 y los hypercars de materiales compuestos del siglo XXI, como los que podrían seguir la estela conceptual del Audi Concept C.

Para los entusiastas, el Consulier GTP representa la audacia de emprender un camino diferente en una industria conservadora. Su estudio nos recuerda que la innovación, a veces, llega de las manos de proyectos pequeños y radicales que desafían el statu quo, un principio que sigue impulsando, por ejemplo, la conducción autónoma de nivel 4 de Toyota o nuevas formas de movilidad eléctrica, incluso frente a fracasos de modelos de negocio como el del intercambio de baterías de Ample. El GTP fue, en definitiva, el auto que nadie pidió, pero que la ingeniería necesitaba para probar que otro camino era posible.

Preguntas Frecuentes

¿Cuántas unidades del Consulier GTP se fabricaron realmente?

La producción total del Consulier GTP se estima entre 80 y 100 unidades, incluyendo prototipos, modelos de calle y versiones de competición. Las cifras exactas son difíciles de verificar debido a los registros limitados de la pequeña fabricante Consulier Industries.

¿Qué motor usaba el Consulier GTP y por qué se eligió?

Utilizaba el motor Chrysler 2.2 L Turbo I de cuatro cilindros en línea. Se eligió por su disponibilidad, bajo coste, robustez y potencial de modificación. Al ser un componente de producción masiva, reducía los costes de desarrollo y mantenimiento, alineándose con la filosofía de eficiencia de Warren Mosler.

¿Por qué no fue comercialmente exitoso el Consulier GTP?

Su fracaso comercial se debió a una combinación de factores: un diseño exterior considerado poco atractivo por el público general, el uso de un motor de origen "común" en un auto caro, la casi nula red de distribución y servicio de la marca, y un precio elevado que lo ponía a competir con marcas establecidas como Porsche.

¿Qué innovación técnica principal introdujo el Consulier GTP?

Su principal innovación fue el uso extensivo de un monocasco de materiales compuestos (fibra de vidrio, Kevlar y espuma de poliestireno) para la estructura principal del vehículo. Esto le confería una rigidez torsional excepcional y un peso extremadamente bajo (unos 1000 kg), siendo pionero en esta técnica para un automóvil de producción de bajas series.

¿Es el Consulier GTP un buen auto de colección hoy en día?

Para coleccionistas especializados en autos raros, poco conocidos o con importancia histórica en la innovación de materiales, sí es una pieza valiosa. Su rareza y su historia lo convierten en una pieza de conversación única. Sin embargo, su mantenimiento puede ser un desafío debido a la escasez de piezas específicas de la carrocería compuesta.

📚 Fuentes y Referencias

Este artículo fue elaborado con información de las siguientes fuentes verificadas:

* La información técnica puede variar según el mercado. Consulta fuentes oficiales para datos específicos de tu región.