¡El Honda CRX SiR: Un Clásico que Sigue Rugiendo!
Descubre el Honda CRX SiR con motor VTEC B16A. Análisis del clásico deportivo de los 90 que sigue rugiendo. Todo sobre su legado.
🔄 Última actualización: 10 de enero de 2026
📋 Contenido del Artículo
- El Honda CRX SiR: Un ícono deportivo de los años 90
- Orígenes y contexto histórico
- Diseño y filosofía de construcción
- Especificaciones técnicas detalladas
- Experiencia de conducción y manejo
- Mantenimiento, fiabilidad y fallas comunes
- Mercado actual y legado en México
- Conclusión
- Preguntas Frecuentes
El Honda CRX SiR: Un ícono deportivo de los años 90
En el panorama automotriz de finales de los años ochenta y principios de los noventa, pocos modelos lograron encapsular la filosofía de "manejo puro" como el Honda CRX SiR. Este compacto deportivo, derivado del Civic, no fue simplemente un auto más; fue una declaración de principios de Honda sobre eficiencia, ligereza y rendimiento accesible. Aún hoy, décadas después de que cesara su producción, el CRX SiR mantiene un estatus de culto entre los entusiastas, particularmente en mercados como México, donde su legado perdura no solo en la memoria, sino en calles y eventos de autos clásicos.
Su relevancia actual va más allá de la nostalgia. El CRX SiR representa un enfoque de ingeniería que prioriza la conexión entre conductor y máquina, una cualidad cada vez más escasa en la era de la electrificación y los sistemas de asistencia omnipresentes. Este análisis técnico desglosa las claves de su diseño, su arquitectura mecánica y las razones por las que sigue siendo un referente obligado para cualquier aficionado al automovilismo deportivo.

Orígenes y contexto histórico
El Honda CRX (Civic Renaissance Model X) debutó en 1983 como una propuesta cupé biplaza basada en la plataforma del Civic. Su objetivo era claro: ofrecer un auto divertido, económico y con un consumo de combustible sobresaliente. Sin embargo, fue con la segunda generación, presentada en 1987, que el modelo alcanzó su cumbre deportiva. La versión tope de gama, denominada SiR en el mercado japonés (y Si en Estados Unidos), llegó en 1990 equipada con uno de los motores más celebrados de la historia: el B16A.
Este propulsor fue pionero al incorporar el sistema VTEC (Variable Valve Timing and Lift Electronic Control) en un bloque de producción masiva. Mientras otras marcas perseguían la potencia mediante mayor cilindrada o turbocompresores, Honda demostró que la eficiencia en la respiración del motor podía entregar resultados extraordinarios. El CRX SiR se posicionó así como un "hot hatch" atípico, donde la tecnología de válvulas variable era la estrella.
Diseño y filosofía de construcción
La filosofía "manejo ligero" (lightweight handling) fue el dogma durante el desarrollo del CRX. Con un peso en vacío que rondaba la tonelada, cada componente fue optimizado para reducir masa sin comprometer la rigidez estructural. Su carrocería, de apenas 3.8 metros de largo, presentaba un frente bajo y una cola truncada con luneta panorámica, un diseño que mejoraba la visibilidad y contribuía a su aerodinámica.
El interior era espartano pero funcional, con asientos deportivos de gran sujeción lateral y un puesto de conducción centrado en el volante. A diferencia de autos contemporáneos, no existían distracciones digitales; el contacto con la máquina era directo a través de los mandos mecánicos. Esta simplicidad deliberada es, en parte, lo que hoy atrae a los coleccionistas que buscan una experiencia de conducción auténtica.

Especificaciones técnicas detalladas
El corazón del CRX SiR era su motor B16A, un bloque de 1.6 litros (1,595 cc) con configuración DOHC y 16 válvulas. El sistema VTEC permitía dos perfiles de leva distintos: uno para bajas revoluciones, optimizado para eficiencia y par motor, y otro que activaba a partir de aproximadamente 5,500 rpm, prolongando la apertura de las válvulas para maximizar el flujo de aire y la potencia. Esta transición, conocida como "cruce de VTEC", entregaba una aceleración progresiva que se transformaba en un empuje agresivo en el régimen alto, una sensación única que definió a toda una generación de motores Honda.
| Especificación | Dato (Modelo Global) |
|---|---|
| Años de producción | 1990 - 1991 |
| Motor | 1.6L DOHC VTEC B16A |
| Potencia máxima | 160 hp @ 7,800 rpm |
| Torque máximo | 111 lb-pie @ 7,300 rpm |
| Transmisión | Manual de 5 velocidades |
| Tracción | Delantera |
| Suspensión delantera | Independiente MacPherson |
| Suspensión trasera | Doble wishbone |
| Frenos delanteros | Discos ventilados |
| Frenos traseros | Discos |
| Peso en vacío (est.) | 1,010 kg |
| Aceleración 0-100 km/h (est.) | 7.5 segundos |
| Velocidad máxima (est.) | 210 km/h |
La transmisión era exclusivamente manual de 5 velocidades, con una palanca de cambios precisa y recorridos cortos. La suspensión, con esquema double wishbone en las cuatro ruedas en algunas versiones, ofrecía un manejo excepcionalmente comunicativo y un agarre que permitía explotar la potencia del motor en curvas. Este chasis, junto con la distribución perfecta de pesos, hacía del CRX SiR un auto predecible y sumamente divertido en carreteras sinuosas.
Experiencia de conducción y manejo
Conducir un Honda CRX SiR es una lección de feedback puro. La dirección, sin asistencia o con asistencia hidráulica según el mercado, transmite con fidelidad cada irregularidad del asfalto. El motor, que requiere ser llevado a regímenes superiores a las 6,000 rpm para liberar todo su potencial, incentiva una conducción activa y comprometida. El sonido del escape y la inducción cambian notablemente al activarse el perfil de levas de alto rendimiento del VTEC, creando una experiencia sensorial que los conductores modernos rara vez experimentan.
Su ligereza se traduce en una agilidad instantánea. Los cambios de dirección son rápidos y el auto se siente ágil y plantedo incluso a altas velocidades. En comparación con deportivos modernos, puede carecer de potencia absoluta, pero la sensación de velocidad y conexión con la carretera es, en muchos aspectos, superior. Es un auto que recompensa la técnica del conductor y que enseña los fundamentos del manejo deportivo.
Mantenimiento, fiabilidad y fallas comunes
Como cualquier auto clásico, la preservación de un CRX SiR requiere atención a componentes específicos sujetos al desgaste. La información actualizada de talleres especializados y catálogos de refacciones, como los disponibles en el mercado mexicano, señalan áreas críticas.
El sistema VTEC es generalmente robusto, pero su correcto funcionamiento depende del mantenimiento regular del aceite y del filtro. Un fallo común en motores de alta compresión y altas revoluciones es el desgaste prematuro de los anillos de segmento si se usa un lubricante inadecuado. Se recomienda emplear aceites sintéticos de alta calidad y viscosidad específica.
En cuanto a la transmisión, expertos en mecánica automotriz señalan que los ruidos como zumbidos o golpeteos pueden indicar holgura en el conjunto de la transmisión o en el diferencial. En modelos con alto kilometraje, es frecuente la necesidad de sustituir rodamientos del diferencial o reajustar el conjunto piñón-corona para eliminar ruidos al acelerar o desacelerar. La caja de cambios manual, aunque resistente, puede presentar desgaste en los sincronizadores de segunda y tercera velocidad si ha sido sometida a un uso muy deportivo.
Otros componentes de mantenimiento preventivo incluyen la bomba de agua, cuyo reemplazo es cíclico (cada 80,000 a 100,000 km aproximadamente), y el embrague. Catálogos de proveedores en México, como Moresa, listan bombas de agua específicas para motores Honda de la época, lo que facilita la localización de repuestos. Para quienes buscan mejorar el agarre, existen kits de clutch de etapas superiores disponibles en plataformas como Mercado Libre, diseñados para soportar mayor par motor en aplicaciones de competición o tuning.
Mercado actual y legado en México
En México, el Honda CRX SiR nunca se comercializó oficialmente en su versión japonesa completa, pero llegaron unidades importadas de manera independiente, especialmente de Estados Unidos (como el modelo Si). Hoy, es un auto apreciado por una comunidad de coleccionistas y entusiastas de las marcas japonesas. Su valor en el mercado de usados depende críticamente del estado de conservación, kilometraje y autenticidad.
Un ejemplar en condiciones originales excelentes puede representar una inversión valiosa, con precios que oscilan significativamente. La disponibilidad de refacciones, gracias a la abundancia de partes para Civic de generaciones contemporáneas, facilita su mantenimiento. Concesionarios autorizados Honda en el país, como Honda Insur en la Ciudad de México, mantienen servicios especializados para vehículos antiguos, con horarios de atención amplios para ventas y taller, lo que respalda la preservación de estos clásicos.
El legado del CRX SiR es palpable en deportivos compactos modernos. Su filosofía de ligereza y eficiencia inspiró a modelos posteriores y sigue siendo un mantra para ingenieros. En un contexto como el actual, donde marcas como BYD o Tesla dominan la conversación con innovación eléctrica, el CRX recuerda que la emoción de conducción puede nacer de soluciones ingeniosas en motores de combustión. Para los interesados en cómo las marcas tradicionales adaptan su estrategia a la nueva era, el reciente cambio de CEO en BMW ofrece un análisis paralelo sobre la evolución de las prioridades en la industria.
Conclusión
El Honda CRX SiR trasciende su condición de auto antiguo para erigirse como un objeto de estudio técnico y emocional. Su combinación de un motor revolucionario, un chasis excepcional y una filosofía de diseño centrada en el conductor lo convirtió en un hito. Para el entusiasta moderno, representa una oportunidad de experimentar una forma de conducción pura y mecánica, cada vez más escasa. Su culto en México y el mundo no es solo nostalgia; es el reconocimiento a una fórmula de rendimiento que, décadas después, sigue siendo válida y profundamente satisfactoria.
La preservación de estos modelos depende de un mantenimiento informado y del acceso a repuestos, ambos posibles gracias a la comunidad activa y a proveedores especializados. Para aquellos que valoran la historia y la sensación al volante por encima de la tecnología deshumanizante, el CRX SiR sigue siendo, sin duda, una de las opciones más coherentes y gratificantes.
Preguntas Frecuentes
¿Qué motor tenía el Honda CRX SiR y qué es el VTEC?
El Honda CRX SiR equipaba el motor B16A, un 1.6 litros DOHC de 16 válvulas. Su característica principal era el sistema VTEC (Variable Valve Timing and Lift Electronic Control), que utilizaba dos perfiles de levas distintos: uno para bajas revoluciones (eficiencia) y otro que se activaba alrededor de 5,500 rpm para maximizar el flujo de aire y la potencia, ofreciendo una curva de potencia muy elástica y un característico "empuje" en altas revoluciones.
¿El Honda CRX SiR se vendió oficialmente en México?
No de manera oficial en su versión japonesa completa (SiR). Sin embargo, llegaron al mercado mexicano unidades importadas de manera particular, principalmente la versión norteamericana Honda CRX Si, que compartía gran parte de su mecánica y filosofía. Hoy es un auto de culto entre coleccionistas en el país.
¿Cuáles son las fallas mecánicas más comunes en un CRX SiR antiguo?
Además del desgaste general por edad, se deben vigilar: el sistema VTEC (mantenimiento de aceite), los sincronizadores de la caja de cambios manual (especialmente 2ª y 3ª), y ruidos en el diferencial o la transmisión por holgura en rodamientos. También son puntos de mantenimiento cíclico la bomba de agua y el embrague. Existen refacciones disponibles en el mercado mexicano para estas piezas.
¿Cómo se compara el manejo del CRX SiR con un deportivo moderno?
El CRX SiR ofrece una experiencia más raw y comunicativa. Al carecer de asistencia electrónica masiva, la dirección y los controles transmiten más sensación directa de la carretera. Es menos potente en términos absolutos que un deportivo moderno, pero su ligereza (aprox. 1,010 kg) y chasis reactivo lo hacen excepcionalmente ágil en curvas, priorizando la participación del conductor sobre la asistencia tecnológica.
¿Dónde se puede conseguir mantenimiento y refacciones para un CRX en México?
Existen talleres especializados en marcas japonesas clásicas en varias ciudades. Además, concesionarios autorizados Honda con servicio para autos antiguos, como Honda Insur en CDMX, pueden ofrecer apoyo. Para refacciones, el mercado es amplio: desde catálogos de proveedores como Moresa para componentes como bombas de agua, hasta plataformas como Mercado Libre para kits de embrague o partes específicas.
📚 Fuentes y Referencias
Este artículo fue elaborado con información de las siguientes fuentes verificadas:
- Honda Insur | Agencia de autos Honda | Tlalpan, CDMX🔗 www.hondainsur.com.mx
- Posibles fallas y recomendaciones para tu transmisión ...🔗 www.autobodymagazine.com.mx
- CIVIC 2026 | Distribuidor Autorizado, Honda Visión🔗 hondavision.com.mx
- Los 100 mejores coches británicos son...🔗 www.motorpasion.com
- Bombas de Agua y Fan Clutch Garantía • Calidad Moresa🔗 admin.serva.com.mx
* La información técnica puede variar según el mercado. Consulta fuentes oficiales para datos específicos de tu región.