El motor Peugeot PureTech: ¿Un fiasco o una revolución fallida?

Analizamos el motor Peugeot PureTech 1.2L. Descubre sus problemas de fiabilidad, potencia real y si vale la pena. Todo lo que debes saber.

El motor Peugeot PureTech: ¿Un fiasco o una revolución fallida?

🔄 Última actualización: 30 de diciembre de 2025

📋 Contenido del Artículo

El motor Peugeot PureTech: ¿Un fiasco o una revolución fallida?

Motor Peugeot PureTech 1.2L de tres cilindros
El motor Peugeot PureTech 1.2L, un propulsor de tres cilindros que busca equilibrar eficiencia y rendimiento.

Presentado en 2012, el motor Peugeot PureTech se erigió como una respuesta europea a la creciente presión por reducir emisiones y consumo de combustible sin sacrificar del todo el desempeño. Concebido como una familia de propulsores de gasolina de tres cilindros y baja cilindrada (1.0 y 1.2 litros), su objetivo era claro: ofrecer una alternativa eficiente a los tradicionales motores de cuatro cilindros, aprovechando tecnologías como el turbo y la inyección directa. Sin embargo, más de una década después, su legado está marcado por una paradoja: ampliamente premiado por su innovación y economía, pero severamente cuestionado por problemas de fiabilidad recurrentes, particularmente asociados a su sistema de distribución. Este análisis técnico profundiza en la historia, el diseño, los fallos y el futuro de un motor que ha definido una era para Stellantis.

Orígenes y contexto de desarrollo

El grupo PSA, ahora parte de Stellantis, desarrolló la familia PureTech en un contexto regulatorio cada vez más estricto. Normas como Euro 6 impulsaron a los fabricantes a buscar soluciones de combustión interna más limpias. La filosofía downsizing –reducir la cilindrada añadiendo turbo– fue la elegida. El PureTech 1.2L, el más popular, destaca por su configuración compacta de tres cilindros, que reduce la fricción interna y el peso respecto a un cuatro cilindros equivalente. Según datos de Stellantis, este motor lograba una reducción de hasta el 18% en el consumo de combustible y las emisiones de CO2 respecto a los motores anteriores, una cifra que le valió reconocimientos internacionales en su momento.

Diseño técnico y especificaciones clave

El núcleo del PureTech 1.2L es un bloque de aluminio con cilindros revestidos en hierro, cigüeñal contrapesado para minimizar vibraciones y una culata con distribución DOHC y cuatro válvulas por cilindro. La incorporación de un turbocompresor de geometría fija y un intercooler permite obtener una potencia y un par dignos de motores de mayor cilindrada desde bajas revoluciones. La siguiente tabla detalla las especificaciones técnicas más relevantes de la versión de 130 CV, la más extendida:

Especificación Valor
Cilindrada 1199 cc
Configuración 3 cilindros en línea, turbo
Potencia máxima 130 hp (97 kW) @ 5500 rpm
Par máximo 230 Nm @ 1750 rpm (Est.)
Alimentación Inyección directa de gasolina, turbo intercooler
Sistema de distribución DOHC, 4 válvulas por cilindro, correa de distribución bañada en aceite (hasta 2022)
Relación de compresión 10.5:1 (Est.)
Norma de emisiones Euro 6d
Peso aproximado 90 kg (Est.)

La ingeniería del PureTech se centró en la eficiencia térmica y la reducción de pérdidas por bombeo. Sin embargo, una decisión de diseño se convertiría en su talón de Aquiles: la integración de la correa de distribución en el cárter del motor, funcionando permanentemente bañada en aceite.

Peugeot 2008 equipado con motor PureTech
Modelos como el Peugeot 2008 han utilizado ampliamente el motor PureTech 1.2L en sus versiones de gasolina.

El problema crónico: la correa de distribución bañada en aceite

La elección de una correa de distribución (o 'banda de tiempo') sumergida en el aceite del motor no fue caprichosa. Teóricamente, este diseño reduce el ruido de operación, no requiere mantenimiento programado y, al estar constantemente lubricada, debería prolongar su vida útil. La realidad, documentada en miles de quejas y reportes técnicos, fue muy diferente. El material de la correa, sometido a la acción química del aceite y a los residuos de la combustión, sufre una degradación acelerada. Las fibras y partículas de goma se desprenden, obstruyendo los conductos de lubricación del motor, el filtro de aceite y, en casos críticos, la bomba de aceite.

El resultado es un círculo vicioso: la obstrucción reduce el flujo de aceite, aumentando el desgaste de los componentes y la temperatura de operación, lo que acelera aún más la degradación de la correa. Si esta llega a romperse, el resultado es una falla catastrófica por interferencia de válvulas, con reparaciones que pueden superar los 5,000 euros. Stellantis reconoció el problema públicamente. Como señala la información actualizada, "Stellantis llama a revisión a motores PureTech" debido a este defecto, confirmando la gravedad del asunto.

Respuesta de Stellantis: revisiones, garantías y solución técnica final

Frente a la presión de consumidores y organismos de defensa, Stellantis implementó un plan de acción escalonado. Inicialmente, se extendieron los intervalos de cambio de aceite y se recomendó el uso de lubricantes específicos de baja viscosidad para mitigar la degradación. Posteriormente, se lanzaron campañas de revisión para inspeccionar y, en su caso, reemplazar la correa y limpiar los conductos de aceite en vehículos afectados.

La solución definitiva llegó alrededor de 2022, cuando Stellantis "retiró esta solución en el motor 1.2 PureTech", según el contexto web. Esto implicó un rediseño del sistema de distribución. Aunque la marca no ha detallado oficialmente la nueva configuración, la evidencia apunta a que se adoptó una correa de distribución convencional (seca) externa al cárter o, en algunas versiones, una cadena de distribución. Este cambio estructural debería resolver el problema de raíz en las unidades fabricadas a partir de esa fecha.

Para los propietarios de vehículos antiguos, Stellantis ha ofrecido extensiones de garantía para este componente específico, aunque su cobertura varía por mercado y año de fabricación. Se recomienda consultar directamente con los servicios oficiales de las marcas del grupo (Peugeot, Citroën, DS, Opel) para verificar la elegibilidad.

Impacto en el mercado y la percepción del consumidor

A pesar de las críticas, el motor PureTech "continúa presente en una parte importante de la gama de Peugeot, Citroën, DS Automobiles y Opel". Su tamaño compacto y su eficiencia lo mantienen como una opción para modelos urbanos y SUV familiares en versiones de gasolina pura o híbridas ligeras. Sin embargo, el daño reputacional es tangible. Foros especializados y portales de evaluación de fiabilidad reflejan una desconfianza persistente. Este caso ilustra cómo un defecto de diseño en un componente crítico puede eclipsar las virtudes globales de un producto, un riesgo que la industria automotriz conoce bien.

La situación también tiene implicaciones económicas para los propietarios de segunda mano. Los vehículos equipados con motores PureTech fabricados antes de 2022 pueden sufrir una depreciación acelerada y mayores costos de seguro y mantenimiento preventivo, ya que muchos talleres independientes recomiendan el reemplazo anticipado de la correa como medida de seguridad.

El PureTech en la era de la transición eléctrica

El debate sobre la fiabilidad del PureTech se enmarca en una industria que avanza rápidamente hacia la electrificación. Mientras marcas como Hyundai presentan plataformas eléctricas dedicadas como la del Hyundai Ioniq 9 2026, con motores eléctricos que eliminan por completo componentes como correas de distribución, los motores de combustión interna como el PureTech enfrentan el desafío de justificar su complejidad y riesgos asociados.

No obstante, la transición no es inmediata. Para millones de automóviles en circulación y para mercados donde la infraestructura eléctrica aún se desarrolla, los motores térmicos eficientes seguirán siendo relevantes. La lección del PureTech es clara: la búsqueda de eficiencia no puede comprometer la robustez básica. Innovaciones futuras en motores de combustión, o en sistemas híbridos, deberán priorizar la simplicidad y la durabilidad, especialmente en componentes críticos. Esta búsqueda de fiabilidad es paralela a los avances en otras áreas, como la que explora la batería ETOP del MIT, que promete una autonomía revolucionaria para vehículos eléctricos mediante un enfoque en la química de estado sólido.

Conclusión: balance de un legado contradictorio

El motor Peugeot PureTech 1.2L no es ni un fiasco total ni una revolución impecable. Es un producto de su tiempo: una ingeniosa respuesta de ingeniería a demandas legislativas urgentes, que logró sus objetivos de eficiencia y reducción de emisiones. Sin embargo, subestimó las consecuencias a largo plazo de una solución de distribución de alto riesgo. Su historia es un recordatorio de que en la ingeniería automotriz, el diablo está en los detalles –y en este caso, en una simple correa de goma.

Para el consumidor actual, la recomendación es matizada. Un vehículo nuevo con un PureTech fabricado después de 2022 probablemente incorpore la solución técnica corregida y ofrezca una experiencia fiable. Para un modelo usado anterior a esa fecha, una inspección exhaustiva del sistema de distribución y un historial de mantenimiento impecable son imperativos. El PureTech, con sus luces y sombras, se ganó un lugar en la historia de la motorización, pero también sirvió como una costosa lección para su fabricante sobre la importancia inquebrantable de la fiabilidad.

Preguntas Frecuentes

¿Qué es el motor Peugeot PureTech y en qué modelos se encuentra?

El Peugeot PureTech es una familia de motores de gasolina de tres cilindros y baja cilindrada (1.0L y 1.2L), turboalimentados, desarrollados por Stellantis. Se lanzó en 2012 buscando eficiencia y bajas emisiones. Se ha utilizado extensamente en modelos urbanos y SUV de las marcas del grupo, incluyendo el Peugeot 208, 2008, 308, el Citroën C3, C4, el DS 3 y el Opel Corsa, entre otros.

¿Cuál es el principal problema de fiabilidad del motor PureTech?

El problema más grave y documentado es la degradación prematura de la correa de distribución, que en las unidades fabricadas hasta aproximadamente 2022 funcionaba bañada en aceite dentro del cárter del motor. Este diseño causaba que la correa se desintegrara, obstruyendo los conductos de lubricación y pudiendo provocar una falla catastrófica por falta de aceite o rotura de la correa.

¿Ha solucionado Stellantis definitivamente el problema de la correa?

Sí. Según la información más reciente, alrededor de 2022 Stellantis retiró el sistema de correa bañada en aceite en el motor 1.2 PureTech. Los motores fabricados a partir de entonces incorporan un rediseño, probablemente con una correa de distribución convencional (seca) externa o una cadena de distribución, lo que elimina el problema de raíz.

¿Qué debo hacer si tengo un coche con un motor PureTech afectado?

Primero, verifique el año de fabricación de su vehículo. Si es anterior a 2022, contacte con un servicio oficial de la marca (Peugeot, Citroën, DS, Opel) para consultar si está incluido en alguna campaña de revisión o extensión de garantía específica para este componente. Es crucial seguir estrictamente los intervalos de cambio de aceite con el lubricante especificado y considerar la inspección preventiva de la correa.

¿Sigue siendo una buena opción comprar un coche con motor PureTech hoy?

Para unidades nuevas (fabricadas post-2022), los motores PureTech con el sistema de distribución corregido ofrecen la eficiencia y el desempeño por los que fueron diseñados, con un riesgo de fiabilidad significativamente menor. Para un modelo usado anterior, la decisión debe tomarse con cautela, priorizando vehículos con un historial de mantenimiento verificado y, preferiblemente, que hayan pasado la revisión oficial de la correa.

📚 Fuentes y Referencias

Este artículo fue elaborado con información de las siguientes fuentes verificadas:

* La información técnica puede variar según el mercado. Consulta fuentes oficiales para datos específicos de tu región.